Todos los secretos sobre el corrector de maquillaje

Esta ‘varita mágica’ es capaz de modificar las proporciones de tu rostro y rejuvenecer y refrescar tu aspecto en 5 minutos. Te contamos cómo aplicar el corrector de maquillaje, qué tono te favorece, qué textura elegir o los errores a evitar.

El mapa del tesoro: cómo y dónde aplicarlo

Es un producto muy versátil que se puede utilizar en cualquier momento del día, y de muchas maneras distintas. Hay que partir de la base de que el corrector-iluminador sirve para resaltar zonas que ‘deberían’ resaltar de forma natural, del mismo modo que un polvo oscuro da profundidad. El juego del claroscuro aporta volumen al rostro y hay que conocer las reglas. Si quiero marcar el pómulo, pondré un polvo oscuro bajo el hueso y uno claro sobre el mismo para crear un efecto óptico de volumen. Si el pómulo está marcado de por sí, utilizaremos el claroscuro para suavizar en lugar de para marcar. El iluminador es muy útil para esas correcciones, pero además es clave para rejuvenecer. Las pieles jóvenes, al ser lisas y sin arrugas, reflejan la luz que cae sobre ellas. A medida que la piel pierde firmeza y aparecen líneas de expresión, ese efecto se va perdiendo. La clave para que la piel se vea sana y saludable, como cuando es más joven, reside en una buena limpieza, una buena hidratación y un buen maquillaje.

Herramienta básica

Es un producto im-pres-cin-di-ble, uno de los ‘tres magníficos’ del maquillaje. Con un corrector Fit Me Concealer, un iluminador y un blush, puedes hacerte un look de maquillaje básico y funcional en cuestión de 3 minutos. 

Con el corrector tapas imperfecciones (ojeras, manchas de pigmentación, rojeces, etc), y el iluminador y el rubor aportan lozanía y volumen al rostro. La recomendación experta es aplicar el iluminador sobre las sienes, en el arco de Cupido y sobre el arco de la nariz. Sonríe para saber dónde tienes que dar el brochazo de rubor y difumina ligeramente hacia arriba, en dirección a la sien. ¡Maquillaje funcional exprés!

Líquido, crema o stick, ¿cuál elijo?

La diferencia reside en la textura y el uso que se puede hacer de uno y otro. El stick, como nuestro Cover Stick Corrector Concealer, es súper cómodo de aplicar y de llevar a todas partes, y te resultará muy útil para camuflar rápidamente un granito, una marca o cualquier otra imperfección localizada. Ambos se pueden emplear en zonas específicas como sienes, pómulos, etc, pero en el caso del fluido se puede mezclar con el iluminador, y de hecho existe un genial producto específico que combina estas dos funciones: Super Stay Better Skin Concealer + Corrector

Cuidado con los excesos

El maquillaje se inventó para embellecer, y el exceso no embellece. El mayor error que se puede cometer con este producto es pasarse de la raya. ¿Cómo? Aplicándolo por todo el rostro, no difuminarlo bien, no elegir bien el tono (debe ser el mismo que el de la piel) o poner demasiado sobre las ojeras, creando el consabido (y súper antiestético) ‘efecto gafas’. 

¡Uh! parece que O Crea una cuenta.