Rutina de maquillaje con sombras de ojos dorada

¿Sobriedad? Para quien la quiera. La sombra de ojos dorada es un canto al glamour, al brilli-brilli de postín, al lujo, a la luminosidad y viveza de la mirada. Conocerla es amarla. No te prives de ese placer.

Sueño dorado

La noche es el hábitat natural (pero no exclusivo) de esta sombra que adora el lujo. La sombra dorada contiene partículas que reflejan la luz, lo que ilumina muchísimo la cuenca del ojo y aviva aún más la mirada. Es un recurso fundamental contra el cansancio. Si no lo crees, prueba a aplicar un discreto toque de sombra los días que no hayas dormido bien. Notarás (y notarán) la diferencia.

Color Block

El dorado como única sombra es una apuesta segura. Funciona sobre un delineado de gato o cualquier otro tipo de estilo, con máscara de pestañas dramática o natural, ¡con todo! Tiene tanta personalidad que brilla por sí misma. Si vas a usar la sombra dorada sola, piensa en que prácticamente es un iluminador. Aplica un toque de producto bajo la cola de la ceja, en el lagrimal y en el centro del párpado móvil, y difumina un poco con el dedo. La elección del producto es clave: hazte la vida fácil con la paleta Lemonade Craze. Mirada chispeante ¡en un minuto!

Ahumado con un plus

El claroscuro jamás abandonará el Olimpo de las tendencias. Los looks más vanguardistas en este sentido remiten a Caravaggio oTamara de Lempicka, haciendo del juego de contrastes su punto fuerte y guiando la mano en la recreación de la luz. Se busca la enésima expresión del ahumado en su aspecto más cubista, prácticamente tridimensional. Se puede conseguir con un solo color o mezclando varios, y mejor si trabajas el claro con un tono dorado. Recuerda: el dorado es luz, vida, champagne, burbujas en la mirada… Una vez empieces a incluirlo en tus looks, querrás tatuártelo para el resto de tu vida. 

También en los pómulos

¿Te acuerdas de que tiene una interesante función multiusos? Utiliza la sombra dorada como iluminador para aportar un rayo de luz a tu rostro, como besado por el sol. Puedes mezclar un poco de sombra con tu polvo bronceador y darte ¡al instante! el aspecto de vivir en unas vacaciones eternas. También puedes aplicar un toque de producto sobre la parte alta de las mejillas, extendiéndolo hacia la sien. 

¡Uh! parece que O Crea una cuenta.